jueves, 29 de octubre de 2009

1551 - 1331

1551 1331
Recuerdo el día que te vi por primera vez. Llevabas unas gafa de sol enormes y estabas fumando en la puerta del mercado esperando para la entrevista. Nunca vi a nadie tan entusiasmado por conseguir el puesto como a ti.

1551 1331
Recuerdo el día (la noche) que firmamos el contrato, te regalé flores. Dices que estabas nerviosa. Pues yo ni me enteré. Nunca vi a nadie con una actitud tan positiva para el trabajo como a ti.

1551 1331
A los pocos días de trabajar juntos viniste a mi casa a comer. Te sentaste con mi familia como una mas.

1551 1331
Hace pocos días viniste a mi casa a comer. Te preparé la comida como a una más de mi familia.

1551 1331
Sigo pensando que eres la mejor profesional de lo tuyo para mi empresa.

1551 1331
Sigo pensando que si alguna vez necesitara para mi un profesional de lo tuyo recurriría a ti.

1551 1331
Recuerdo el día que me dijiste que no habías venido aquí para hacer amigos, que habías venido a trabajar. Durante, probablemente, el momento más jodido de mi vida fuiste la primera persona a la que acudí.

1551 1331
Recuerdo el día en que te dije que en realidad no nos conocíamos y me dijiste que no había mucho más. Sabes que no podemos engañarnos, nos conocemos DEMASIADO. Cuando tenemos un día jodido, da igual que nos lo digamos o no, aunque no sepamos o no queramos contarnos porqué los dos lo sabemos.

1551 1331
Creo que lo nuestro ha acabado, que ya no nos veremos mucho mas y que cuando coincidamos en algún sitio me presentarás a tus amigos como tu ex-jefe, como quien presenta al dueño de su piso.

1551 1331
Creo que el día que lo nuestro acabe, ya no nos veremos mucho mas y que cuando coincidamos en algún sitio me presentarás a tus amigos como tu ex-jefe, como quien presenta al dueño de su piso.

lunes, 26 de octubre de 2009

Soñé contigo

Soñé contigo.

Es curioso como juega la mente con uno.

Estábamos en mi nuevo piso de 70 metros y, aunque eramos diez o doce, no nos molestábamos. Todos se fueron al cuarto de al lado y era como si ya no estuvieran, como si el piso hubiese crecido hacia la calle tres o cuatro habitaciones mas. Y fue ese momento en el que nos quedamos solos, sentados y con los pies encima del sofá, cuando nos besamos como si no hubiera pasado nada. Nos besamos muchas veces, nos mordíamos los labios y nos reíamos, casi sin tocarnos, casi como jugando. Como si los últimos años no hubieran pasado. Como si nada mas hubiera ocurrido en nuestras vidas, como si hubiéramos estado juntos ayer. Como si tuviéramos otra vez aquellos años.


Ya no tenemos nada en común mas allá del recuerdo que, casi se me ha borrado. Perdido como muchos otros de antes y de después. Recuerdos formados sobre todo por imágenes quietas de aquí y allá. En la moto, en la playa, tu larguísimo vestido abotonado, tu blusa transparente... como fotografías, en los que tu voz, tus expresiones y tu forma de andar ya han desaparecido.

Es curioso como puedes olvidarte de alguien y, de repente, por causa de un sueño, como te viene a la cabeza una y diez veces seguidas como si fuera lo mas importante de esta semana. Como echándote la culpa de haberte olvidado.

Sin embargo (y es que siempre hay un sin embargo) nada me hará olvidar como nos decíamos "te amo". Como nos parecía tanto mas que los "te quiero" y como nunca se convirtió para nosotros en una rutina decírnoslo. Casi los guardábamos para decirlos solo de vez en cuando, Como con miedo a que perdieran su valor frente a los "te quiero" que nos decíamos en cualquier momento.

Y quizá si recuerde tu voz, tu voz baja y cerca de mi oreja susurrándome "te amo" en la cama y provocando un escalofrío en mi espalda que me hacía saltar como un resorte a besarte y a decirte "te amo".