Soy distinto a la gente común y corriente, y aunque mi aspecto es como el del normal de la gente, tengo unas cualidades muy particulares que en ningún caso son raciales, socioeconómicas o sexuales. No encajo fácilmente en ningún rol o trabajo específico, moldes geográficos, niveles educativos o estadísticas económicas. Tengo una cualidad diferente, pero la diferencia no es fácil de discernir por medio de los factores externos tradicionales con los que generalmente clasificamos a la gente.
Disfruto de virtualmente todo lo que me brinda la vida; me siento cómodo haciendo cualquier cosa y no pierdo el tiempo quejándome o deseando que las cosas fueran de otra manera. Siento entusiasmo por la vida y quiero todo lo que puedo sacar de ella. Me gusta salir de excursión, ir al cine, leer, practicar deportes, asistir a conciertos, oír música, contemplar animales, montañas y realmente casi todo. Me gusta la vida. Si llueve, me gusta. Si hace calor lo disfruto en vez de quejarme. Si me encuentro en medio de un atasco de tráfico, o en una fiesta, o completamente solo, sencillamente actúo de la mejor manera posible. No se trata de disfrutar de todo lo que sucede, sino de aceptar lo que és, de una rara habilidad para deleitarme con la realidad. ¿Quieres saber lo que no me gusta? me costaría darte una respuesta honesta. No actúo con la sensatez que significaría protegerse de la lluvia cobijándose bajo techo, porque la lluvia me parece hermosa, estimulante y algo que vale la pena experimentar. Me gusta. ¿Me gustan los gatos? Sí. ¿Los osos? Sí. ¿Los gusanos? Sí. Y aunque las molestias como enfermedades, sequías, mosquitos, inundaciones, crisis y otras calamidades no me producen alegría las acepto sin entusiasmo, no gastaré un momento quejándome por ellas o deseando que no fueran así. Si hay que destruir ciertas situaciones, trato de destruirlas. Y disfruto haciéndolo. Por más que lo intentes te costará descubrir algo que no me guste hacer.
No tengo sentimientos de culpabilidad, puedo reconocer que he cometido errores y prometerme evitar repetir ciertos comportamientos, pero no malgastare mi tiempo arrepintiéndome por algo que hice y que desearía no haber hecho, o molesto por algo que hice en algún momento de mi vida. Se reconocer que la vida ya vivida es eso, y que por más mal que uno se sienta al respecto, nada podré hacer para cambiar lo que pasó y que es mucho mejor aprender del pasado que protestar por el pasado u olvidarlo. No me verás nunca manipulando a los demás diciéndoles lo malos que fueron conmigo en el pasado, ni tampoco podrás manipularme tú con las mismas tácticas. No me enfadare contigo, simplemente no te haré caso, te ignoraré y preferiré dejarte o cambiar de tema.
No me atormenta la preocupación. Ni planifico el futuro ni ahorro para el futuro por si vienen tiempos malos, al menos no me atormenta no poder cumplir un plan. Trato de no preocuparme. Es parte de mi manera de ser. No es que necesariamente esté todo el tiempo calmado pero no estoy dispuestos a perder el presente sufriendo por cosas que pueden suceder en el futuro y sobre las que no tengo ningún control. Ya he aprendido a que tener presupuestos no garantiza cumplir el plan. Vivo ahora en el presente y no en el pasado o en el futuro. Cuando el futuro llegue y se convierta en presente lo apreciaré y disfrutaré también.
Si todos dedicáramos 8 horas de nuestros días a sentirnos culpables por lo que hicimos mal en el pasado y otras 8 a preocuparnos por nuestro futuro, toda esa culpa, toda esa preocupación y todo ese esfuerzo, no cambiaría ni un segundo de nuestro pasado ni mejoraría cinco minutos de nuestro futuro y perderemos 16 horas de vida de presente irrecuperable.
No me siento amenazado por lo desconocido y busco nuevas experiencias. No se decir no a probar algo. Disfruto del ahora en todas las ocasiones convencido de que es todo lo que tengo. No hago proyectos futuros dejando que pase mucho tiempo mientras espero estos acontecimientos. Los momentos que se viven entre los acontecimientos son tan vivibles como los acontecimientos mismos, y disfruto lo posible de mi vida diaria y aunque no me apruebes, no me sentiré amenazado por tus reproches.
Es absurdo esperar para disfrutar. Trato de vivir de una manera muy natural, un poco como un animal o un niño, demasiado ocupado en vivir plenamente el presente mientras que la mayoría de la gente vive esperando sin reconocer un buen momento cuando se le presenta. Me considero independiente, y aunque siento un gran amor por mi familia y estoy muy ligado a ella, pienso que la independencia es más importante que la dependencia en todas las relaciones humanas. Ser independiente es, ni más ni menos, el no necesitar de lo que puedan hacer o no los demás. Mis relaciones humanas se basan en el respeto mutuo al derecho que tiene el individuo a tomar sus propias decisiones. Amarme no lleva implícita la imposición de mis propios valores. Doy gran importancia a la intimidad del ser humano lo que hace que, a veces, los demás, se sientan rechazados. Me gusta estar solo a veces, y me preocupa mucho proteger mi intimidad. No se comprometerme sentimentalmente con mucha gente. Soy selectivo en el amor, pero también profundamente afectuoso. Me cuesta amar a las personas dependientes porque éstos son muy intransigentes en lo que respecta a la libertad individual. Quiero que las personas que amo sean independientes, que hagan sus propias elecciones y que vivan sus vidas por sí mismos. No me importará enseñales, en la medida de mis posibilidades a actuar así pero, si alguien me necesita demasiado, me escabullo, porque creo que esto es perjudicial para la otra persona tanto como para mi.
Soy capaz de funcionar sin la aprobación y el aplauso de los demás. Soy muy independiente de la opinión de los demás sin importarme prácticamente nada si a la otra persona le gusta lo que digo o hago. No es que sea insensible al aplausos o a la aprobación, es que no los necesito, y realmente creo que gusto a todo el mundo que me importa. Puedo ser incluso brusco por honrado y no envolveré mis mensajes con frases cuidadosamente pensadas para complacer a los demás. Si quieres saber lo que pienso sobre algo eso será exactamente lo que te diré. No necesito ser amados por todo el mundo y se que si gusto al 50% de la gente que conozco eso ya será un logro. No soy aficionado a asistir a discotecas o after ni aguanto a la gente que no me interesa porque la buena educación lo aconseja. Aunque considere que la vida social es parte importante de mi vida, me niego a dejar que ésta me obligue a estar con gente que no quiero.
No me considero un rebelde, pero hago mis propias elecciones aunque esas elecciones entren en conflicto con lo que hace toda la demás gente. Puedo dejar pasar las pequeñas normas y tradiciones sin importancia e ignorar tranquilamente los inútiles convencionalismos que son parte tan importante de la vida de mucha gente.
Se reír y se hacer reír. Descubro el humor en casi todas las situaciones y puedo reírme de los acontecimientos más absurdos lo mismo que de los más serios y solemnes y esto no lo entiende todo el mundo. Me encanta ayudar a los demás a reírse y me resulta fácil crear buen humor. Se me reprocha ser frívolo en el momento inoportuno. Creo que no existe realmente el momento justo para hacer cualquier cosa y eso me hace desentonar en muchas de las cosas que hago. Me encantan las cosas desproporcionadas e incongruentes, y mi humor no tiene hostilidad. Jamás uso el ridículo para hacer reír ni me río del débil. A veces doy un paso hacia atrás y contemplando mi vida se muy bien que no se a donde se dirige y esto me divierte aunque tome en serio mis proyectos.
Me acepto sin quejas. Soy alto y es perfecto, soy flaco y poco cachas y también lo es, mis canas están muy bien. No me verás disculparme por lo que no soy. Soporto mi sudor y el de los demás (dentro de un orden ¿vale?) como atributo humano. No falsearé mi aspecto físico. Me he aceptado a mi mismo y algunas cosas que no me gustan las cambio por otras de la manera más natural. No sabría ofenderme por nada que sea humano. Sin pretensiones, sin lamentaciones, con una aceptación simple.
Me apasiona la naturaleza. Me encanta estar al aire libre disfrutando de la naturaleza, recorriendo todo lo que aún está intacto, que és original y aún no ha sido estropeado. Me encantan las montañas, la nieve, el mar, los atardeceres, los ríos, las flotes, los árboles, los animales ... No los cambiaré por bares, pubs nocturnos, fiestas, discotecas, habitaciones llenas de humo y cosas por el estilo, aunque disfruto también de esto. Cada vez me doy mas cuenta que aprecio cosas que ya no tiene interés para otros. Descubrir una planta nueva, el olor de los limones recién cogidos, como se comportan los pájaros volando en bandadas o lo verde que fue la última primavera es algo que me sigue sorprendiendo una y otra vez, nunca me cansa apreciar espontáneamente lo que la vida nos va brindando. Algunas personas encuentran que esta es una actitud muy artificial y alucinan cuando me ven entusiasmado oliendo un limón.
Los problemas que inmovilizar a tanta gente son a menudo sólo pequeñas molestias. Esta falta de compromiso emocional con los problemas me permite franquear barreras que para muchos son infranqueables. Tengo un valoración clara sobre mi mismo y reconozco inmediatamente lo que los demás están tratando de hacerme. Puedo darme la vuelta y pasar por alto cosas por las que otros se enfadan y reírme por haber descubierto lo que querían hacerme. Ciertos problemas que mucha gente encuentra insolubles a mi más bien me parecen simples y de fácil resolución. Un problema es realmente sólo un obstáculo que hay que vencer y no un reflejo de lo que soy o dejo de ser como persona. Mi auto-valoración está en mí mismo, por lo que cualquier problema externo, en ningún caso, es una amenaza o un desafío a mi propia valía.
Nunca peleo inútilmente. Si la lucha puede provocar un cambio, entonces lucharé pero jamás lucharé inútilmente.
Quiero ayudar a los demás. Soy un teórico del cambio social, pero no llevo mi lucha conmigo a la cama por las noches.
A menudo ni me doy cuenta de las diferencias físicas de la gente. No juzgo a los demás por su aspecto exterior. Parezco egoísta y preocupado solo por mi y en realidad paso gran parte del tiempo dedicado a los demás porque me gusta hacerlo.
No enfermo fácilmente y, cuando lo hago, un esguince, un resfriado o un dolor de cabeza no puede detenerme. No ando diciendo lo enfermo o cansado que estoy. Creo en mi propia capacidad para deshacerme de estas enfermedades.
Trato bien a mi cuerpo. Como bien, hago ejercicio y cuido mi cara, mis manos, mis pies, mi pelo...Me gusta vivir bien.
Soy honesto. Mis respuestas no son evasivas ni pretendo mentir respecto a ninguna cosa. Considero que la mentira es una distorsión de mi propia realidad y rehúso participar en cualquier tipo de comportamiento que sirva para engañarme a mí mismo. Evito tener que distorsionar la verdad para proteger a la gente aunque esto es lo que más me cuesta.
No culpo de mis problemas a los demás. La orientación de mi personalidad es interna y rehúso responsabilizar a los demás por lo que soy o lo que siento. No estoy obsesionado por lo que los otros hacen o dejan de hacer. No culpabilizo a los demás, pongo la responsabilidad donde corresponde. No me meto en habladurías. Estoy tan ocupado en vivir mi propia vida con eficiencia que no tengo tiempo de ocuparme de las pequeñeces que saturan la vida de mucha gente. No me preocupa mucho el orden, o la limpieza, la organización es simplemente una manera útil de actuar no un fin en si misma. No estoy lleno de "debes" respecto a la conducta de los demás. Todos tienen derecho a sus elecciones y esas pequeñeces que enloquecen a otra gente son simplemente el resultado de la decisión de otra persona. Cuando emprendo una acción, lo que menos me preocupa es que el resultado sea bueno, lo que quiero es disfrutar con lo que hago aunque no sea lo mejor que se hacer.
Soy agresivamente curioso. Nunca sabré lo suficiente. Quiero buscar más, aprender más, crecer más. No me preocupa hacerlo bien o mal. Si algo no resulta, o no logra grandes beneficios, entonces se descarta en vez de lamentarlo. Soy un buscador de la verdad en el sentido de aprender cosas, siempre estimulado por la posibilidad de aprender más y creyendo que no soy algo terminado. Aprendo de los niños, de los corredores de bolsa y de los animales. Quiero saber más sobre lo que significa ser un cocinero o un fotógrafo, una fulana o el vicepresidente de una multinacional.
No temo al fracaso. No equipararé el éxito en una empresa con mi éxito como ser humano. Puedo observar los acontecimientos externos objetivamente y pensar sencillamente que son eficientes y positivos o ineficientes y negativos. El fracaso es para mi sólo un índice de la opinión de otra gente y no hay porque tenerle miedo puesto que no puede afectar mi auto-valoración. Por eso me atrevo a probar cualquier cosa, a participar en las cosas simplemente porque es divertido y sin tener miedo a no tener éxito.
Parece que me sobra energía, que necesito dormir menos que el resto de la gente. Me cuesta cada vez más aburrirme. Todos los acontecimientos de la vida ofrecen oportunidades para pensar, sentir, hacer y vivir...
Nunca escojo la ira. Acepto a los demás como son y trabajo para cambiar los hechos que me desagradan o mi forma de reaccionar ante lo que los demás son. Así, la ira es imposible porque no existen las falsas o exageradas pretensiones. Elijo mis pensamientos y mis emociones. Soy capaz de eliminar esta y otras emociones.
No hago nada para agradar a los demás y lograr su aprobación, ni tampoco cumplo con el ritual de explicarme a mí mismo. Soy sencillo y natural. No soy terco ni discutidor y si la cosa se complica digo simplemente: "Creo que estás equivocado, pensamos o somos diferentes, eso es todo. No tenemos que estar de acuerdo". No temo causar una mala impresión aunque hago lo posible por no causarla. Me considero a mí mismo como parte de la raza humana. No soy patriótico respecto a una frontera especial. No siento alegría porque haya más muertos en el campo enemigo ya que el enemigo es tan ser humano como el aliado. No me gusta tomar partido. No tengo héroes ni ídolos mas halla de la admiración por algunas personas muy cercanas. Nadie es para mi más importante que otro.
No exijo justicia en cada ocasión. La vida es, por si, injusta. Cuando otra persona tiene más privilegios que yo, lo veo como un beneficio para esa persona más que como un motivo para sentirme infeliz.
No me gusta la competición pero cuando juego con un contrincante, quiero que le vaya bien en vez de desear que juegue mal para ganar. No soy crítico y tampoco siento placer por las desgracias ajenas. Estoy demasiado ocupado conmigo mismo para fijarse en lo que hacen mis vecinos. Me quiero a mi mismo mas que a nada. No es que no tenga problemas, pero no puedo postergar el presente a causa de mis problemas.
sábado, 12 de diciembre de 2009
sábado, 21 de noviembre de 2009
Histórias con alma
"La soledad no se produce por no tener a nadie al lado sino por no tener con quien poder hablar de aquello que es importante para ti. Y al final, ¿qué es lo importante?. Poder sentirte querido."
La primera vez que vi el anuncio solo me quedé con esta frase. Que gran definición de soledad. Que cerca me siento ahora de esta definición. Cuantos amigos, cuanta vida social, cuanta por Internet y en realidad, que poca gente con la que hablar de lo que te importa.
Que fácil es salir de casa con la mascara apropiada para la gente que vas a ver y hablar de cualquier cosa menos de lo que nos importa.
Que subjetivo es "sentirse querido", un sentimiento que requiere que tu percibas (una cosa ya subjetiva) que el otro te quiere (que ya es subjetivo y encima no depende de ti).
Yo creo que no es solo la solución a la soledad. Yo creo que sentirse querido es la mejor solución para todos los problemas. Hablar con alguien de lo que te importa es, al menos, el cincuenta por ciento de la solución. Pero, que difícil es tener al lado a ese alguien.
Creo que nunca como ahora he mantenido contacto con tanta gente. Internet se empeña en mantenernos cerca de cuanta mas gente mejor. Ya no basta con leer tu correo, ahora has de leer tu blog, los que sigues, tu facebook, el de los demás, el twiter...
Yo, desde luego, cambiaría mis ochenta amigos de facebook y los cincuenta de twitter por una persona con la que poder hablar de lo que me importa.

"La clave está en no huir, la clave está en afrontar"
Es otra de las perlas que te deja el anuncio. El otro cincuenta por ciento de la solución a todos tus problemas. Si hablas con alguien de lo que te importa, lo afrontas, no huyes y te sientes querido, yo no se que mas te puede faltar.
"Vivir es aprender a decir adiós, pero solo puede decir adiós el que ha dicho hola"
Es la última reflexión que te deja, porque el anuncio habla de la muerte; aunque este post no lo haga.
El anuncio es de la "obra social al Caixa" y está aquí.
La fotografía es de Vlad Artazov y hay mas aquí.
La primera vez que vi el anuncio solo me quedé con esta frase. Que gran definición de soledad. Que cerca me siento ahora de esta definición. Cuantos amigos, cuanta vida social, cuanta por Internet y en realidad, que poca gente con la que hablar de lo que te importa.
Que fácil es salir de casa con la mascara apropiada para la gente que vas a ver y hablar de cualquier cosa menos de lo que nos importa.
Que subjetivo es "sentirse querido", un sentimiento que requiere que tu percibas (una cosa ya subjetiva) que el otro te quiere (que ya es subjetivo y encima no depende de ti).
Yo creo que no es solo la solución a la soledad. Yo creo que sentirse querido es la mejor solución para todos los problemas. Hablar con alguien de lo que te importa es, al menos, el cincuenta por ciento de la solución. Pero, que difícil es tener al lado a ese alguien.
Creo que nunca como ahora he mantenido contacto con tanta gente. Internet se empeña en mantenernos cerca de cuanta mas gente mejor. Ya no basta con leer tu correo, ahora has de leer tu blog, los que sigues, tu facebook, el de los demás, el twiter...
Yo, desde luego, cambiaría mis ochenta amigos de facebook y los cincuenta de twitter por una persona con la que poder hablar de lo que me importa.

"La clave está en no huir, la clave está en afrontar"
Es otra de las perlas que te deja el anuncio. El otro cincuenta por ciento de la solución a todos tus problemas. Si hablas con alguien de lo que te importa, lo afrontas, no huyes y te sientes querido, yo no se que mas te puede faltar.
"Vivir es aprender a decir adiós, pero solo puede decir adiós el que ha dicho hola"
Es la última reflexión que te deja, porque el anuncio habla de la muerte; aunque este post no lo haga.
El anuncio es de la "obra social al Caixa" y está aquí.
La fotografía es de Vlad Artazov y hay mas aquí.
jueves, 5 de noviembre de 2009
No lloraré
No lloraré en mi nueva casa, no lo haré.
Porque cuando lo hice por primera vez en la vieja, apoyado en el pasillo, esa imagen se quedó grabada en la pared y ya no se borro.
Porque cuando iba a la cocina pasaba junto a esa imagen que seguía apoyada sobre el codo izquierdo tapándose la cara con el brazo y seguía llorando de pié donde yo la deje.
Porque las otras veces volvía al mismo sitio a llorar y ese pasillo se quedó manchado de tristeza y ya no se borró.
Porque luego supe que no se no puede detener esa asociación entre el lugar y el recuerdo.
Así que cuando tenga que llorar lo haré fuera de mi casa, para no tener que cruzarme de nuevo con una imagen mía llorando en este pasillo o tumbada en este sofá.
Porque cuando lo hice por primera vez en la vieja, apoyado en el pasillo, esa imagen se quedó grabada en la pared y ya no se borro.
Porque cuando iba a la cocina pasaba junto a esa imagen que seguía apoyada sobre el codo izquierdo tapándose la cara con el brazo y seguía llorando de pié donde yo la deje.
Porque las otras veces volvía al mismo sitio a llorar y ese pasillo se quedó manchado de tristeza y ya no se borró.
Porque luego supe que no se no puede detener esa asociación entre el lugar y el recuerdo.
Así que cuando tenga que llorar lo haré fuera de mi casa, para no tener que cruzarme de nuevo con una imagen mía llorando en este pasillo o tumbada en este sofá.
jueves, 29 de octubre de 2009
1551 - 1331
1551 1331
Recuerdo el día que te vi por primera vez. Llevabas unas gafa de sol enormes y estabas fumando en la puerta del mercado esperando para la entrevista. Nunca vi a nadie tan entusiasmado por conseguir el puesto como a ti.
1551 1331
Recuerdo el día (la noche) que firmamos el contrato, te regalé flores. Dices que estabas nerviosa. Pues yo ni me enteré. Nunca vi a nadie con una actitud tan positiva para el trabajo como a ti.
1551 1331
A los pocos días de trabajar juntos viniste a mi casa a comer. Te sentaste con mi familia como una mas.
1551 1331
Hace pocos días viniste a mi casa a comer. Te preparé la comida como a una más de mi familia.
1551 1331
Sigo pensando que eres la mejor profesional de lo tuyo para mi empresa.
1551 1331
Sigo pensando que si alguna vez necesitara para mi un profesional de lo tuyo recurriría a ti.
1551 1331
Recuerdo el día que me dijiste que no habías venido aquí para hacer amigos, que habías venido a trabajar. Durante, probablemente, el momento más jodido de mi vida fuiste la primera persona a la que acudí.
1551 1331
Recuerdo el día en que te dije que en realidad no nos conocíamos y me dijiste que no había mucho más. Sabes que no podemos engañarnos, nos conocemos DEMASIADO. Cuando tenemos un día jodido, da igual que nos lo digamos o no, aunque no sepamos o no queramos contarnos porqué los dos lo sabemos.
1551 1331
Creo que lo nuestro ha acabado, que ya no nos veremos mucho mas y que cuando coincidamos en algún sitio me presentarás a tus amigos como tu ex-jefe, como quien presenta al dueño de su piso.
1551 1331
Creo que el día que lo nuestro acabe, ya no nos veremos mucho mas y que cuando coincidamos en algún sitio me presentarás a tus amigos como tu ex-jefe, como quien presenta al dueño de su piso.
Recuerdo el día que te vi por primera vez. Llevabas unas gafa de sol enormes y estabas fumando en la puerta del mercado esperando para la entrevista. Nunca vi a nadie tan entusiasmado por conseguir el puesto como a ti.
1551 1331
Recuerdo el día (la noche) que firmamos el contrato, te regalé flores. Dices que estabas nerviosa. Pues yo ni me enteré. Nunca vi a nadie con una actitud tan positiva para el trabajo como a ti.
1551 1331
A los pocos días de trabajar juntos viniste a mi casa a comer. Te sentaste con mi familia como una mas.
1551 1331
Hace pocos días viniste a mi casa a comer. Te preparé la comida como a una más de mi familia.
1551 1331
Sigo pensando que eres la mejor profesional de lo tuyo para mi empresa.
1551 1331
Sigo pensando que si alguna vez necesitara para mi un profesional de lo tuyo recurriría a ti.
1551 1331
Recuerdo el día que me dijiste que no habías venido aquí para hacer amigos, que habías venido a trabajar. Durante, probablemente, el momento más jodido de mi vida fuiste la primera persona a la que acudí.
1551 1331
Recuerdo el día en que te dije que en realidad no nos conocíamos y me dijiste que no había mucho más. Sabes que no podemos engañarnos, nos conocemos DEMASIADO. Cuando tenemos un día jodido, da igual que nos lo digamos o no, aunque no sepamos o no queramos contarnos porqué los dos lo sabemos.
1551 1331
Creo que lo nuestro ha acabado, que ya no nos veremos mucho mas y que cuando coincidamos en algún sitio me presentarás a tus amigos como tu ex-jefe, como quien presenta al dueño de su piso.
1551 1331
Creo que el día que lo nuestro acabe, ya no nos veremos mucho mas y que cuando coincidamos en algún sitio me presentarás a tus amigos como tu ex-jefe, como quien presenta al dueño de su piso.
lunes, 26 de octubre de 2009
Soñé contigo
Soñé contigo.
Es curioso como juega la mente con uno.
Estábamos en mi nuevo piso de 70 metros y, aunque eramos diez o doce, no nos molestábamos. Todos se fueron al cuarto de al lado y era como si ya no estuvieran, como si el piso hubiese crecido hacia la calle tres o cuatro habitaciones mas. Y fue ese momento en el que nos quedamos solos, sentados y con los pies encima del sofá, cuando nos besamos como si no hubiera pasado nada. Nos besamos muchas veces, nos mordíamos los labios y nos reíamos, casi sin tocarnos, casi como jugando. Como si los últimos años no hubieran pasado. Como si nada mas hubiera ocurrido en nuestras vidas, como si hubiéramos estado juntos ayer. Como si tuviéramos otra vez aquellos años.
Ya no tenemos nada en común mas allá del recuerdo que, casi se me ha borrado. Perdido como muchos otros de antes y de después. Recuerdos formados sobre todo por imágenes quietas de aquí y allá. En la moto, en la playa, tu larguísimo vestido abotonado, tu blusa transparente... como fotografías, en los que tu voz, tus expresiones y tu forma de andar ya han desaparecido.
Es curioso como puedes olvidarte de alguien y, de repente, por causa de un sueño, como te viene a la cabeza una y diez veces seguidas como si fuera lo mas importante de esta semana. Como echándote la culpa de haberte olvidado.
Sin embargo (y es que siempre hay un sin embargo) nada me hará olvidar como nos decíamos "te amo". Como nos parecía tanto mas que los "te quiero" y como nunca se convirtió para nosotros en una rutina decírnoslo. Casi los guardábamos para decirlos solo de vez en cuando, Como con miedo a que perdieran su valor frente a los "te quiero" que nos decíamos en cualquier momento.
Y quizá si recuerde tu voz, tu voz baja y cerca de mi oreja susurrándome "te amo" en la cama y provocando un escalofrío en mi espalda que me hacía saltar como un resorte a besarte y a decirte "te amo".
Es curioso como juega la mente con uno.
Estábamos en mi nuevo piso de 70 metros y, aunque eramos diez o doce, no nos molestábamos. Todos se fueron al cuarto de al lado y era como si ya no estuvieran, como si el piso hubiese crecido hacia la calle tres o cuatro habitaciones mas. Y fue ese momento en el que nos quedamos solos, sentados y con los pies encima del sofá, cuando nos besamos como si no hubiera pasado nada. Nos besamos muchas veces, nos mordíamos los labios y nos reíamos, casi sin tocarnos, casi como jugando. Como si los últimos años no hubieran pasado. Como si nada mas hubiera ocurrido en nuestras vidas, como si hubiéramos estado juntos ayer. Como si tuviéramos otra vez aquellos años.
Ya no tenemos nada en común mas allá del recuerdo que, casi se me ha borrado. Perdido como muchos otros de antes y de después. Recuerdos formados sobre todo por imágenes quietas de aquí y allá. En la moto, en la playa, tu larguísimo vestido abotonado, tu blusa transparente... como fotografías, en los que tu voz, tus expresiones y tu forma de andar ya han desaparecido.
Es curioso como puedes olvidarte de alguien y, de repente, por causa de un sueño, como te viene a la cabeza una y diez veces seguidas como si fuera lo mas importante de esta semana. Como echándote la culpa de haberte olvidado.
Sin embargo (y es que siempre hay un sin embargo) nada me hará olvidar como nos decíamos "te amo". Como nos parecía tanto mas que los "te quiero" y como nunca se convirtió para nosotros en una rutina decírnoslo. Casi los guardábamos para decirlos solo de vez en cuando, Como con miedo a que perdieran su valor frente a los "te quiero" que nos decíamos en cualquier momento.
Y quizá si recuerde tu voz, tu voz baja y cerca de mi oreja susurrándome "te amo" en la cama y provocando un escalofrío en mi espalda que me hacía saltar como un resorte a besarte y a decirte "te amo".
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