sábado, 21 de noviembre de 2009

Histórias con alma

"La soledad no se produce por no tener a nadie al lado sino por no tener con quien poder hablar de aquello que es importante para ti. Y al final, ¿qué es lo importante?. Poder sentirte querido."

La primera vez que vi el anuncio solo me quedé con esta frase. Que gran definición de soledad. Que cerca me siento ahora de esta definición. Cuantos amigos, cuanta vida social, cuanta por Internet y en realidad, que poca gente con la que hablar de lo que te importa.
Que fácil es salir de casa con la mascara apropiada para la gente que vas a ver y hablar de cualquier cosa menos de lo que nos importa.
Que subjetivo es "sentirse querido", un sentimiento que requiere que tu percibas (una cosa ya subjetiva) que el otro te quiere (que ya es subjetivo y encima no depende de ti).
Yo creo que no es solo la solución a la soledad. Yo creo que sentirse querido es la mejor solución para todos los problemas. Hablar con alguien de lo que te importa es, al menos, el cincuenta por ciento de la solución. Pero, que difícil es tener al lado a ese alguien.
Creo que nunca como ahora he mantenido contacto con tanta gente. Internet se empeña en mantenernos cerca de cuanta mas gente mejor. Ya no basta con leer tu correo, ahora has de leer tu blog, los que sigues, tu facebook, el de los demás, el twiter...
Yo, desde luego, cambiaría mis ochenta amigos de facebook y los cincuenta de twitter por una persona con la que poder hablar de lo que me importa.


"La clave está en no huir, la clave está en afrontar"

Es otra de las perlas que te deja el anuncio. El otro cincuenta por ciento de la solución a todos tus problemas. Si hablas con alguien de lo que te importa, lo afrontas, no huyes y te sientes querido, yo no se que mas te puede faltar.

"Vivir es aprender a decir adiós, pero solo puede decir adiós el que ha dicho hola"

Es la última reflexión que te deja, porque el anuncio habla de la muerte; aunque este post no lo haga.

El anuncio es de la "obra social al Caixa" y está aquí.
La fotografía es de Vlad Artazov y hay mas aquí.

jueves, 5 de noviembre de 2009

No lloraré

No lloraré en mi nueva casa, no lo haré.
Porque cuando lo hice por primera vez en la vieja, apoyado en el pasillo, esa imagen se quedó grabada en la pared y ya no se borro.
Porque cuando iba a la cocina pasaba junto a esa imagen que seguía apoyada sobre el codo izquierdo tapándose la cara con el brazo y seguía llorando de pié donde yo la deje.
Porque las otras veces volvía al mismo sitio a llorar y ese pasillo se quedó manchado de tristeza y ya no se borró.
Porque luego supe que no se no puede detener esa asociación entre el lugar y el recuerdo.
Así que cuando tenga que llorar lo haré fuera de mi casa, para no tener que cruzarme de nuevo con una imagen mía llorando en este pasillo o tumbada en este sofá.